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MARCHA DE TRABAJADORES.

by • November 21, 2014 • ArtículosComments (1)1877

¿Cómo seguimos después del 19 N? Por Emilio Palacio

Marchar unidos a la Asamblea Nacional para que se escuche a la sociedad civil

Palacio copia“MILES DE MANIFESTANTES MARCHARON PACÍFICAMENTE EN ECUADOR CONTRA EL GOBIERNO DE RAFAEL CORREA, en la segunda protesta que enfrenta el mandatario en dos meses”. Así, de manera contundente, reseñó la marcha de 19 N la agencia noticiosa AFP (libre de cualquier sospecha, hasta donde sabemos, de recibir órdenes de Guillermo Lasso o el MPD).

¿Recuerdan cómo impuso Alianza PAÍS su “debate” de la nueva constitución, abriendo las puertas del recinto de Montecristi a miles de organizaciones sociales sólo porque eran abiertamente correístas, a las cuales movilizaron para que expresen su opinión? Ahora es obligatorio repetir esa experiencia, corrigiendo, eso sí, el error de aquella ocasión, cuando no se escuchó a muchos, como al alcalde Jaime Nebot, al que no lo dejaron ni siquiera llegar a Montecristi. 

Ahora habrá que darles la oportunidad a todos.

 

Por segunda ocasión, obreros, maestros, estudiantes y pequeños comerciantes, se tomaron las calles de las principales ciudades del país. De nuevo, como el 17 S, no vimos ojos celestes y cabelleras rubias, sino pieles oscuras y ojos negros, entre los que lanzaban gritos contra Rafael Correa. No fueron empresarios o “pelucones” los que se movilizaron contra la tiranía, sino gente sencilla, de estratos humildes. 

Hubo límites, por supuesto. En Quito, la marcha no parece haber superado la del 17  S. Quizás fue algo menos concurrida, incluso. Pero en cambio, más personas marcharon en Guayaquil y en otras capitales de provincias, de tal modo que, tomada en su conjunto, la movilización nacional alcanzó más o menos las mismas dimensiones que la vez anterior.

 

El gran obstáculo:

la oposición dividida

 

Para entender qué está ocurriendo en Ecuador, conviene recordar dos conceptos de Vladimir Lenin, que de revoluciones y protestas sabía bastante.

 

Lenin supo distinguir las condiciones objetivas para una rebelión (descontento social, deterioro económico, errores de la cúpula gobernante, que no dependen de la voluntad de nadie, sino que maduran por su propia dinámica), de las condiciones subjetivas (valentía, inteligencia y unidad de los dirigentes de la oposición; cualidades que sí dependen de la madurez de las fuerzas democráticas).

 

En Ecuador, las condiciones objetivas para una lucha frontal que acabe con la tiranía, maduran a pasos acelerados: El “milagro” de los precios altos del petróleo llegó a su fin; el pueblo está descontento; los más decididos reclaman. Eso no ocurre porque “el extinto” MPD, o Guillermo Lasso, o Carlos Vera, o Lucio Gutiérrez lo hayan resuelto. Ocurre porque tenía que ocurrir.

 

En cambio, las condiciones subjetivas no avanzan. Hasta cierto punto, después del 17 S, en cierto sentido, retrocedieron, cuando cada grupo anunció, a fines de octubre, que iniciaría su propia recolección de firmas para una consulta popular, excluyendo a los demás, descalificándose mutuamente, de lo cual, naturalmente, sale ganando la dictadura. Fue como echar agua en la pólvora del descontento social. Muchos se hicieron la pregunta: De ese modo, DIVIDIDOS, ¿a dónde vamos a llegar?

 

Si, aún así, LA MARCHA DEL 19 N FUE UN ÉXITO IMPORTANTE, fue por el enorme descontento social, que tiende a expresarse en forma masiva A PESAR del divisionismo que nos corroe.

 

Dos tareas: recomponer la unidad

y continuar con la movilización

 

La oposición todavía está a tiempo de corregir este error. Hay que recordar, para eso, que la Corte Constitucional no aprobó la reelección indefinida. Lo único que hicieron los jueces de Correa hasta ahora fue autorizar (ilegalmente) que la Asamblea Nacional discuta las reformas que propone la dictadura.

 

Pero un debate AMPLIO y DEMOCRÁTICO sólo existe CUANDO PARTICIPAN TODOS los sectores de la SOCIEDAD CIVIL. No cabe la discusión de cuatro legisladores, encerrados entre cuatro paredes y escuchando sólo a cuatro pelagatos.

 

¿Recuerdan cómo impuso Alianza PAÍS su “debate” de la nueva constitución, abriendo las puertas del recinto de Montecristi a miles de organizaciones sociales sólo porque eran abiertamente correístas, a las cuales movilizaron para que expresen su opinión? Ahora es obligatorio REPETIR esa experiencia, corrigiendo, eso sí, el error de aquella ocasión, cuando NO SE ESCUCHÓ A MUCHOS, como al alcalde Jaime Nebot, al que no lo dejaron ni siquiera llegar a Montecristi.

 

Ahora habrá que darles la oportunidad de verdad A TODOS.

 

La oposición ha hecho MUY BIEN en integrarse a la Comisión de la Asamblea Nacional que prepara el primer debate de las reformas. Desde allí, sus representantes tendrán que CONVOCAR y MOVILIZAR a los movimientos sociales, cámaras de la producción, colegios profesionales, universidades, organizaciones estudiantiles, partidos políticos, medios de comunicación, para que concurran masivamente al recinto de la la Asamblea Nacional, donde los legisladores tendrán que ESCUCHAR ATENTAMENTE sus observaciones.

 

Si en ese debate, como nosotros esperamos, la inmensa mayoría de la sociedad civil se pronuncia EN CONTRA, se impondrá la obligación de ARCHIVAR LAS REFORMAS DE LA DICTADURA, de manera definitiva y categórica.
happy wheels

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One Response to ¿Cómo seguimos después del 19 N? Por Emilio Palacio

  1. Victor Muñoz says:

    Disculpe Don Emilio:
    Seria estratégico que usted, se digne pasar este y futuros comentarios sobre la temática, a los correos de lideres de la oposición política, sindical y campesina. Esto, a efectos de que la gestión editorial y de promoción de la resistencia y movilización, ayude a acelerar la unidad nacional democrática necesaria y suficiente, para llegar algún dia a derribar al correismo.

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