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by • July 21, 2016 • ArtículosComments (0)1016

Correa va ahora contra los mandos medios en las FFAA Por Emilio Palacio

Hoy en la mañana (con fecha de hace tres días), Rafael Correa envió a la Asamblea Nacional su proyecto de ley para reformar el sistema de seguridad social de las fuerzas armadas y la policía nacional.

La semana pasada, el ministro de Defensa Ricardo Patiño dijo en una rueda de prensa que antes de presentar cualquier reforma, el gobierno primero consultaría con el Comando Conjunto y el directorio del Issfa. 
 
Patiño ha convocado a la cúpula del Issfa para mañana, pero no en las oficinas de la institución sino en el Ministerio de Defensa.
 
Estas no son las únicas decisiones de los últimos días que están agravando el malestar entre los uniformados. El lunes, Correa revisó con el vicealmirante Fernando Noboa, comandante de la Marina, la preparación de la ceremonia del próximo 25 de julio, cuando se volverá a conmemorar el Combate Naval de Jambelí y el Día de la Armada. Correa le ordenó a Donoso que no invite a los oficiales en retiro, que le entregue a la cúpula de Alianza País cien pases (de un total de ciento cincuenta asientos) para llenar las tribunas con sus seguidores, y que retire del programa la condecoración -anunciada hace varios meses- al capitán Edwin Ortega Sevilla por sus investigaciones históricas. (Ortega es miembro de la Academia de Historia de la Armada). 
 
El capitán Ortega está en la mira de Correa desde que circuló por las redes  sociales la grabación de una persona que se identifica como Ortega, que le pide a los jefes militares que declaren “persona no grata” a Patiño, mediante “algún método legal, formal”. Ortega ha sido acusado, por esta grabación, de “uso de la fuerza pública contra órdenes de la autoridad”, que se castiga hasta con tres años de prisión. 
 
¿Qué se busca con estas provocaciones?
 
En meses recientes, y después de cortar varias cabezas, el gobierno pudo colocar en la cúpula del Ejército, la Marina y la Aviación a oficiales que le deben sus ascensos o que han sido cómplices de sus atropellos. El jefe del comando conjunto vicealmirante Oswaldo Zambrano es casi el único que permanece como oficial independiente, pero en una posición muy precaria, y seguramente acabarán destituyéndolo. 
 
Los nuevos jefes, sin embargo, no tienen prestigio, autoridad ni respeto en la institución, como se pudo comprobar semanas atrás, cuando no pudieron impedir las manifestaciones de descontento ante el ministro Patiño en su gira por varios repartos militares. 
 
El pasado miércoles, 13 de julio, cuando el general Luis Castro, comandante del Ejército, convocó a sus mandos para evaluar las visitas de Patiño, estos criticaron enérgicamente que se haya permitido el ingreso del ministro a los repartos militares para hablar con la tropa, sin discutir primero sus reformas con el alto mando y el directorio del Issfa. 
 
Se da, así, la paradoja de que no son los oficiales más altos sino los coroneles, los comandantes de regimiento y la tropa (que supuestamente iban apoyar el discurso populista del régimen contra los oficiales “privilegiados”) los que más resisten, junto con los militares en retiro, la intervención del gobierno en las fuerzas armadas. Es más, el alto mando ha tenido que ceder en parte a la presión de la tropa y resistir algunas amenazas del régimen.
 
Por eso ahora la intención es descabezar a esos oficiales medios para reemplazarlos por gente incondicional, como el teniente coronel Ricardo Antonio Cajas, ex edecán del presidente y asesor actual del jefe del Ejército, que el 27 de marzo, en una ceremonia oficial, proclamó sin ruborizarse: “El señor presidente ha sido el mejor de todos los tiempos. Su revolución ha logrado cosas inimaginables en el desarrollo de la nación, y por tanto debe continuar indefinidamente”.
 
La opinión de Cajas, por supuesto, no es desinteresada. Su esposa es coordinadora del Ministerio de Transporte y sus dos hijas recibieron becas en el exterior.
 
Correa apuesta a un nuevo 30-S: Provocar a los mandos medios para que se rebelen, y con eso tener pretexto no sólo para descabezarlos sino para endurecer la represión contra la sociedad civil y los medios de comunicación.
 
¿Evitarán los mandos medios la trampa? Difícil saberlo. El ambiente está muy caldeado y no hay muchos oficiales con experiencia política para manejar situaciones así. Lo único que queda es esperar que comprendan que para conseguir el apoyo de la sociedad civil los militares no deben atacar las instituciones sino defenderlas; y no atropellar el ordenamiento legal sino invocarlo, acogiéndose al derecho constitucional a la resistencia.

2. La clase “magistral” del Profesor Chiflado

El presidente Rafael Correa dictó el martes de la semana pasada una “clase magistral” de maecroeconomía en la Escuela Superior Politécnica del Litoral (ESPOL), a un grupo escogido de alumnos de diferentes universidades, en la que demostró “matemáticamente” que las medidas del gobierno (sobre todo el alza de impuestos) no han tenido un efecto recesivo en la economía.

Correa, sin embargo, no utilizó cifras de la economía real sino su propia interpretación de algunas fórmulas teóricas sobre consumo, gasto e inversión. Fue como si un ingeniero aeronáutico modificase las alas de un avión y luego pretendiese demostrarle al dueño de la aeronave que ahora vuela mejor, pero no tomando los controles y arriesgando el pellejo sino garabateando en un pizarrón las fórmulas de Newton sobre el movimiento.

La tesis central que expuso el “economista” Correa es que los impuestos en principio tienen un efecto recesivo sobre la economía (en la medida en que restringen la inversión y el gasto privado); pero si el gobierno utiliza esos recursos para incrementar la inversión y el gasto públicos, entonces el efecto final no será recesivo sino expansivo. ¿Cómo se explica eso? Según Correa, porque los consumidores privados no sólo consumen e invierten sino que también atesoran, mientras que el estado sólo consume e invierte (?), de tal modo que el gasto estatal siempre es más eficiente que la inversión y el gasto privados.

La exposición de Correa no tomó en cuenta un “pequeño” detalle, que se lo recordó Alberto Dahik en el debate televisivo de meses atrás: No todas las inversiones sirven; también hay malas inversiones que conducen a la bancarrota; y los empresarios privados por supuesto que pueden quebrar, pero al menos quiebran con su plata y no con dinero ajeno. 

3. En el Inec sí funcionan las fórmulas de Correa

Días atrás el Banco Central dio a conocer algunas cifras que el profesor Correa no tomó en cuenta en su charla “académica” de la semana pasada. El Producto Interno Bruto cayó un 3% si se compara el trimestre enero-marzo de este año con el trimestre enero-marzo del 2015. No sólo es la mayor caída del PIB desde que se adoptó la dolarización sino que ya son tres trimestres de caída continua.

Hay más números que apuntan en dirección negativa: Las exportaciones cayeron 2,7%; el consumo de los hogares, 3,9%; la formación bruta de capital, 8,9%; la demanda interna, 5,4%; y el consumo del gobierno, 3,2%.

Sólo hubo una institución donde las fórmulas de Correa sí funcionaron. El Inec reportó que en el mismo período en que la producción cayó 3%, el desempleo urbano, sorprendentemente, mejoró del 7,4% al 6,7%.

Las cifras del Inec plantean, sin embargo, un problema que Correa deberá explicar en su próxima clase: Si se produce menos con más gente trabajando, entonces la productividad no sólo que no ha aumentado sino que se estaría derrumbando, y eso demostraría que las inversiones del gobierno han sido contraproducentes. 


4. Echen la Senascyt a la basura, o la Senascyt hará basura a la Flacso y la Andina

El viernes, cientos de estudiantes y profesores de la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales (Flacso) y de la Universidad Andina Simón Bolívar marcharon por las calles de Quito para protestar contra la Secretaría de Educación Superior Ciencia y Tecnología (Senescyt).

El rector de la Flacso Juan Ponce explicó a los periodistas que ese centro de educación superior no ha recibido ocho millones de dólares que el gobierno les adeuda desde hace siete meses, equivalentes al 50 % de su presupuesto. La Andina atraviesa por una situación similar.

Ambos centros de educación superior tienen un motivo más para protestar: Las reformas previstas a la Ley Orgánica de Educación Superior, que las obligará a modificar sus mecanismos de “rendición de cuentas”, para que la Senescyt pueda “calificarlas” y, en el futuro, meterle mano a su independencia y sus recursos.

Días atrás, Guillermo Lasso ofreció enviar al tacho de basura a la Senescyt. Deberá apurarse, porque podría ocurrir que primero la Senescyt mande a la basura a la Andina y la Flacso.

5.  ¿Le dará vuelta Donald Trump a la tortilla ideológica del Ecuador?

Ayer martes, la Convención Nacional del Partido Republicano nominó como candidato presidencial de Estados Unidos al polémico empresario Donald Trump.

La propuesta de Trump que más podría influir en el futuro de Ecuador es su oposición a los tratados de libre comercio que, en su opinión, destruyen empleos.

Además del impacto económico, eso tendría un impacto político: Los izquierdistas Rafael Correa y Alberto Acosta ahora deberán aspirar a que triunfe Trump para que no haya más tratados de libre comercio; y en cambio Francisco Alarcón y Henry Kronfle, admiradores de toda la vida de los republicanos, deberán soñar con el triunfo de la demócrata Hillary Clinton para conseguir lo contrario. 

https://www.emiliopalacio.com/las-cinco-de-la-semana-20-jul-2016.html

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