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by • August 5, 2016 • ArtículosComments (2)1113

Cuidado Patiño: El miedo de los militares no es como el miedo de los corderos Por Emilio Palacio

No hay que confundir las cosas. Algunos militares perdieron el valor y la vergüenza (si alguna vez los tuvieron), pero Rafael Correa y Ricardo Patiño no deberían dormir tranquilos por eso. 

Días atrás, Patiño, rodeado de policías y guardaespaldas, le gritó al general Ernesto González que cierre la boca. El ex jefe del Comando Conjunto, delante de las cámaras, se calló y abandonó el lugar. 

Menos mal que en el Cenepa, en 1995, nuestros soldados se comportaron de otro modo. 

Pero ese silencio de algunos generales (no todos, porque sí hay oficiales valientes) no es como el silencio de los corderos cuando los llevan al matadero. Es miedo, pero es miedo con rabia. Es temor, pero que llama al desquite y la revancha. 

Hace cinco años, González organizó el ataque contra los policías sublevados del 30-S. Sacó a sus soldados para que disparen contra un hospital lleno de gente inocente. Correa le debe mucho. Cierto es que lo tuvo de su lado por que les venía subiendo los sueldos y las pensiones a los generales de un modo que ahora Patiño considera “injusto” (se demoró diez años en “descubrirlo”). Pero si Correa fabricase otro 30-S, no habría un nuevo Ernesto González que lo “rescate”, no sólo porque se acabó el dinero, sino porque los generales, humillados y resentidos, aprendieron en su propio pellejo que el dueño del prostíbulo nunca le paga bien a sus sirvientes. 

Mao tse tung solía decir, con absoluto cinismo, que “el poder está en la boca del fusil”. ¿Pero qué decir entonces de Correa, que ya no controla los fusiles y sólo se protege con la cobardía de algunos generales (y la complicidad de algunos políticos y empresarios)? 

Si el país lo comprendiese, si la mayoría abriese los ojos, vería que Correa es un cadáver político que no encuentra quien lo entierre, y se produciría entonces un terremoto político de magnitud diez. Una multitud enfurecida se abalanzaría probablemente al Palacio de Gobierno para obligarlo a que rinda cuentas, como antes hicieron con el Notario Cabrera, con Jamil Mahuad, con Bolívar González y, sí, con Eloy Alfaro también. 

 

Los mil millones de Ali Babá

Hace unos días, el gobierno colocó bonos en Wall Street por mil millones de dólares. Buena parte de ese dinero, por supuesto, irá a los bolsillos de los 40 ladrones de Alianza País. Le quedará al país la obligación de cubrirle a los usureros la tasa de interés más alta de nuestra historia (10,75%). 

El negocio estuvo a punto de fracasar porque la Chevron amenazó con boicotear la emisión  del bono si Correa no le cancelaba una deuda pendiente de 112 millones de dólares. Correa no podía pagar porque los abogados que demandaron a la Chevron por la contaminación de petróleo en el Oriente habían conseguido una orden de un juez para que les entreguen ese dinero. A última hora, encontraron una solución: Le ordenaron a los abogados “ecologistas” que descarten la orden del juez, sin consultarles a sus clientes. 

Cometieron un delito: el abogado “ecologista” y quién se lo ordenó. Si el Fiscal General no perteneciese a la banda de Ali Babá, habría iniciado ya una investigación para descubrir qué relación existe entre el hecho de que Alexis Mera se reuniese en varias ocasiones con los abogados “ecologistas” para darles consejos de cómo pelear contra la Chevron, y que ahora esos mismos abogados beneficien al gobierno de Alexis Mera renunciando a una fortuna que sus clientes estuvieron a punto de recibir. 

Fausto Cobo, uno de los militares valientes que sí quedan, advirtió el otro día que las ratas, ratones y rateros preparan su huida por las alcantarillas. ¡Cuánta verdad! Pero atención, que la preparación de la huida no consiste sólo en tener listo el pasaporte, el maletín con billetes y el avión cargado de  gasolina. 

También es urgente, como se ve, embolsicarse lo que aún queda en las arcas fiscales. 

El payasito Lenin Moreno dio esta semana otro ejemplo de cómo se preparan los rateros para la huida. Se descubrió que percibe 44 mil dólares mensuales del estado ecuatoriano, libres de impuestos, para pasear por Europa. Si Moreno estuviese seguro de llegar a la presidencia, hubiese disimulado al menos, y le hubiese evitado a Patiño el ridículo de reclamarle a Ernesto González por una pensión que equivale a la décima parte de lo que recibe el supuesto candidato ideal del correísmo. 

 

Investiguen a Julian Assange

Otro al que habría que investigar es Julian Assange, que hace dos semanas, desde la embajada del Ecuador en Londres, se presentó ante la prensa como uno de los autores del hackeo de los correos electrónicos al Partido Demócrata de Estados Unidos y a su candidata presidencial Hillary Clinton. 

Algunos han criticado que Assange haga declaraciones políticas desde una sede diplomática. Es una crítica sin fundamento. La Convención sobre asilo, aprobada en la X Conferencia Interamericana en Caracas, que el Ecuador suscribió en 1955, reza así: 

  • La libertad de expresión del pensamiento que el derecho interno reconoce a todos los habitantes de un Estado no puede ser motivo de reclamación por otro Estado basándose en conceptos que contra éste o su gobierno expresen públicamente los asilados o refugiados.

El documento aclara luego que lo único que se prohibe al asilado es incitar de manera sistemática al uso de la fuerza contra otro país. 

Lo que tampoco está permitido, por supuesto, es que los asilados participen de actividades ilegales contra otro estado, como interceptar sus comunicaciones o hackear sus correos electrónicos. 

Los organismos de seguridad de Estados Unidos sospechan que Assange y Wikileaks recibieron el material filtrado de una agencia secreta rusa. Si fuese verdad, nuestra embajada estaría siendo utilizada además para un peligroso juego de  geopolítica internacional. 

(Comenté esta noticia en mi video semanal en Hispano Post, que lo puedes ver haciendo clic en la imagen). 

 

Las empleadas domésticas y las maestras

 

El motor del descontento contra Correa, como se sabe, es la crisis económica, que no se detiene con nada. Hay cifras que dan pavor: Desempleo, deuda externa, déficit fiscal, circulante, comercio exterior.

Pero hay cifras que llaman menos la atención y dicen mucho más.

Según el Banco Central, el PIB del sector “Enseñanza, salud y servicios sociales” cayó 5,5% en el primer trimestre de este año, acumulando un derrumbe del 8,2% en los doce últimos meses. (Ver el gráfico abajo).

El “servicio doméstico” creció, en cambio, 0,6% en el mismo trimestre, para un alza acumulada de 1,5% en los últimos doce meses.

Esto no significa (todavía) que las empleadas domésticas ganen más que las maestras, pero sí quiere decir que, según cifras oficiales, las empleadas domésticas este año tendrán más oportunidades que los docentes, enfermeras y médicos.

Semejante enredo de números y estadísticas es el precio a pagar por la “revolución educativa” y la “revolución en la salud” de un gobierno de ineptos.

domestico

 

https://www.emiliopalacio.com/

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2 Responses to Cuidado Patiño: El miedo de los militares no es como el miedo de los corderos Por Emilio Palacio

  1. Raul Narváez says:

    al hijo de la loba, solo le espera la ignominia….

  2. Edwin says:

    Estimado Emilio, de serle posible, le agradecería ser más puntual y acertivo, en su crítica a las FF.AA., particularmente cuando comenta sobre los Generales/Almirantes, respecto de su permisividad pasada, que a la postre a terminado en el presente “abuso de poder”, que por estar establecido en el plan de gobierno de la 35 y por orden expresa del sátrapa, el también afeminado ministro lo ejerce de manera reitertiva, continuada y con mayor énfacis a lo ejecutado por sus antecesores, Escudero, Sandoval, Ponce, Carvajal y “Corcho”, a propósito, sabe porque a este le apodan así y al otro Vicky, sus mismos amiguitos.

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