MENU
vader

by • January 14, 2015 • ArtículosComments (0)2238

¿Se perdió Correa en un bosque de la China… o se hace el perdido? Por Emilio Palacio

El caricaturista Eduardo EDO Sanabria es venezolano, pero pareciera vivir en Ecuador. Puedes seguirlo en Twitter: @edoilustrado

Palacio copia¿DE VERDAD SE CREYÓ RAFAEL CORREA EL CUENTO DE QUE ECUADOR SALDRÁ ADELANTE DE LA MANO DE CHINA, o el viaje de la semana pasada no fue sino un montaje para que los seguidores del régimen no abandonen, en pánico, el barco de la “revolución ciudadana”?

Es difícil determinar una respuesta exacta. La única versión que tenemos del viaje es la de Correa. Los periodistas que lo acompañaron nunca pudieron hablar con ningún funcionario o empresario chino, jamás recibieron copias de los documentos que se firmaron, y sólo pudieron concurrir a los eventos que autorizó la Secom.  
 
Hace un par de días, el ex jefe de las Fuerzas Armadas, general Ernesto González, se animó a publicar un libro en el que desmiente al primer mandatario: El 30 de septiembre del 2010 NO hubo un intento de golpe de estado y nadie quiso secuestrar a Correa.
 
Es imposible suponer que una decisión así refleje sólo una voluntad personal. Fuertes temblores están sacudiendo al régimen por dentro.
 

A su arribo a Beijíng, el canciller Ricardo Patiño les dijo a los periodistas que firmarían 15 convenios. El ministro de Finanzas lo corrigió y habló de 9 convenios. Patiño contestó que los demás convenios vendrían después. Pero Correa ratificó el número de 9. Como ningún periodista pudo preguntarles a los chinos,

no sabemos si China se echó para atrás, si Patiño mintió, o si todo fue una gran confusión.

Poco dinero y conmuchos requisitos

Entender qué consiguió el Ecuador, por esta falta de transparencia, resulta más complicado que traducir al chino el libro de Correa. Veamos:  

 

El Eximbank chino habría puesto a disposición del país 5,2 mil millones de dólares, a 30 años plazo y 2% de interés, para “proyectos sociales, de movilidad, riego, infraestructura, etc.” Pero Correa esperaba que el Eximbank le preste para la Refinería del Pacífico, 

un proyecto que por lo visto Beijíng ha descartado, así que uno no entiende para qué otros proyectos podrían los chinos aflojar ese dinero. 

Seguramente por eso el 

ministro de Finanzas ya se adelantó a decir que en el 2015, Ecuador “sólo aspira” a 1.500 millones de esa línea, sin informar cuáles serían esos proyectos que sí le interesarían a Beijíng.

 

La misma observación se aplica para dos créditos que supuestamente concederá el Banco de China, por 400 millones para la construcción de escuelas del milenio y 80 millones “para infraestructura”. ¿Ecuador necesita de tecnología extranjera -que desplazará a constructores nacionales- para construir escuelas, carreteras y cuarteles de policía? No, por supuesto, pero en cambio Beijing sólo aflojará ese dinero si le ofrecen condiciones muy ventajosas.

 

- El Eximbank asimismo prestará 250 millones para comprar cocinas de inducción; es decir para que el Ecuador no produzca cocinas de gas nacionales sino que importe cocinas extranjeras.

 

(Curiosamente, el mismo día que el ministro de Finanzas hacía este anuncio, delante de Henry Kronfle -presidente de la Cámara de Industrias de Guayaquil y eterno invitado a los viajes de Correa-, los representantes de ese gremio se quejaban en Ecuador de la conducta del gobierno, que contradice los anuncios de un “cambio en la matriz productiva”).

 

Por último, el China Development Bank (CDB) prestará 1.500 millones para que Ecuador financie su “plan de inversiones” del 2015. Este es el único dinero que ingresará directamente al presupuesto, aunque no conocemos con qué plazos ni a qué tasas de interés.

 

Imaginemos el mejor escenario, supongamos que los chinos no se ponen quisquillosos; aun así no aflojarían este año más de 3,8 mil millones de dólares (1.750 del Eximbank, 580 del Banco de China y 1.500 del CDB). Pero resulta que, según el experto Walter Spurrier, aún tomando en cuenta el recorte presupuestario reciente, para el 2015 se requerirá de al menos 10 mil millones para cubrir el déficit fiscal y pagar la deuda externa.

 

Con toda la “ayuda” china, en el mejor de los casos, seguiremos arrastrando un déficit de 6,2 mil millones de dólares.

 

El otro “hueco”, en

la balanza de pagos

 

En algún momento de su viaje, Correa se acercó a los periodistas para insistir que el Ecuador no tiene un problema con el presupuesto sino con la balanza de pagos, porque ahora importamos menos y exportamos más. Es la manera que él tiene de recordarnos que el dólar lo incomoda. ¡Ah, si él pudiese devaluar, entonces resolvería ese “pequeño” dolor de cabeza!

 

Sin embargo, China tampoco nos ayudará a mejorar nuestra balanza de pagos. En el 2014, su economía no sólo dejó de crecer al ritmo febril de años recientes sino que buena parte de su desempeño actual es cosmético.

 

“Hay un gran número de empresas que deberían ir a la quiebra“, le dijo recientemente Han Chuanhua, abogado de bancarrotas de Beijing, al Financial Times. “El gobierno no deja que quiebren para que las cifras de bajo desempleo y altos ingresos fiscales no se hagan humo”, explicó.

 

En el último mes, la prensa china informó de nueve grandes fábricas de acero que estarían en una especie de limbo: “no producen, pero al mismo tiempo les prohíben ir a la quiebra”, añadió el diario inglés, que tituló su reportaje: “Fábricas zombis siguen abiertas para mantener la ilusión de prosperidad”.

Todo el mundo sabe que el precio del petróleo, el cobre, el hierro, el carbón o la soya se derrumba en parte por ese estancamiento. El único que todavía cree que la China será una poderosa locomotora es Rafael Correa, “el economista en bicicleta”, como gusta llamarse.

La gran ilusión

Correa conoce todo esto. ¿Para qué entonces el show multimillonario que montó?

De todos los problemas que tiene Correa, hay uno que no lo deja dormir: el miedo a una estampida política. ¿Qué ocurriría si, de repente, el país comprendiese que la ilusión populista está a punto de derrumbarse, arrastrada por el precio del petróleo? Las fracturas en el gobierno, que ya han tenido expresiones incluso violentas, podrían agravarse. Los sectores de la población más descontentos se sentirían alentados a expresarse abiertamente.

 

Hace un par de días, el ex jefe de las Fuerzas Armadas, general Ernesto González, se animó a publicar un libro en el que desmiente al primer mandatario: El 30 de septiembre del 2010 NO hubo un intento de golpe de estado y nadie quiso secuestrar a Corra. Es imposible suponer que una decisión así refleje sólo una voluntad personal. Fuertes temblores están sacudiendo al régimen por dentro.

 

El peligro paralelo es que la ilusión se desvanezca también en el ámbito monetario.

 

A fines del año pasado, el “riesgo país” saltó a 900 puntos. Si no existiese la dolarización, la gente, como ocurría antes, ya habría comenzado a cambiar sus sucres. Pero como tenemos dólar, el peligro es que las divisas se fuguen. Para eso hay que evitar que el “riesgo país” se dispare, convenciendo a los mercados de que un gran prestamista nos apoya.

 

Nicolás Maduro viajó a Beijíng con la misma intención. Dos días después de abandonar China, Moody’s colocó a Venezuela en “muy alto riesgo”. Pero en Venezuela hay colas gigantescas para comprar alimentos y en Ecuador eso no ocurre, así que Correa podría tener mejor suerte.

El “riesgo país” se dispara

Hasta octubre, el “riesgo país” del Ecuador bordeaba los 400 puntos; luego, casi se triplicó; en la actualidad bordea los 1.000 puntos. Antes nos fijábamos en la cotización del sucre; ahora, este es el indicador equivalente.

happy wheels

Related Posts

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *

You may use these HTML tags and attributes: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>