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Timbre Emilio

by • January 24, 2016 • ArtículosComments (0)1284

Timbre cambiario, ¿la nueva moneda de Ecuador? Por Emilio Palacio

El jueves, el gobierno anunció que el Industrial and Commercial Bank of China le otorgaba al Ecuador un nuevo crédito de libre disponibilidad por $ 970 m. Previamente, el sábado 9 de enero, el presidente Rafael Correa había hecho público su compromiso con la Oxy de cancelarle $ 979,7 m hasta abril.

Ambas cifras son tan parecidas que la conclusión resulta obvia: con las arcas completamente vacías, al gobierno no le queda otro camino que pagar sus deudas con más deuda.

Quedan pocas alternativas, sin embargo, para conseguir créditos externos, y de allí que se esté generalizando otro mecanismo: pagarle a los acreedores nacionales no con dinero sino con “títulos desmaterializados” del Banco Central.

Es imposible saber la cifra exacta de “títulos desmaterializados” que se habrá emitido. La revista Análisis Semanal contabiliza tres emisiones: $ 50 m en junio del año pasado, $ 81,7 m en diciembre y $ 200 m el 8 de enero pasado.

Con esos “valores” se ha pagado a contratistas, proveedores y gobiernos seccionales. El Municipio de Guayaquil ha recibido (sin quejarse) $ 40 m, y en las próximas semanas recibirá $ 27 m más.

Pero en los próximos días el gobierno estaría a punto de dar un paso más en la misma dirección (seguramente en febrero, nos dijo una fuente del gobierno cuyo nombre mantendremos en reserva), al implementar el “timbre cambiario” propuesto por Alberto Dahik, modificándolo para peor.

Inicialmente, el “timbre” servirá sobre todo para restringir las importaciones.

Para eso, el Banco Central emitirá “timbres”, que los venderá a los exportadores a una cotización de un dólar físico = un “timbre”. Los exportadores tendrán interés en comprar esos títulos para luego vendérselos a los importadores porque estos estarán obligados a comprarlos, ya que los aranceles a las importaciones sólo se podrán pagar con “timbres”. Como hay más importaciones que exportaciones, habrá un exceso de demanda, de tal modo que el exportador conseguirá una ganancia, y el importador en cambio pagará un sobreprecio que se lo trasladará al consumidor.

En la práctica, será lo mismo que devaluar la moneda.  

Pero el gobierno evalúa la posibilidad de que el timbre sirva para algo más: como dinero.  

Para entender esto hay que recordar que los “títulos desmaterializados” del Banco Central no son papeles sino simples registros contables, que carecen de un documento físico que los soporte. Eso significa que no se necesita imprimirlos para que funcionen como dinero, y que se los puede fraccionar las veces que haga falta.

Podría ocurrir, entonces, que más adelante el gobierno no sólo le venda “timbres” a los exportadores sino que además le pague con esos mismos “valores” (o alguno otro parecido) a los acreedores, proveedores, gobiernos seccionales y quizás hasta a los empleados públicos.

 

Análisis Semanal recuerda la experiencia argentina en el período 2001-2002: “Inicialmente, estos papeles fueron usados para el pago de las deudas del estado con los gobiernos locales. Pero como la situación económica no mejoró, su uso se amplió inclusive para el pago de sueldos y subsidios estatales”. 

 

“Vaya y venda sus timbres en el mercado, que le pagarán un premio”, será el incentivo para convencer a los recelosos que duden en recibirlos.

Habremos regresado entonces a la emisión inorgánica de dinero: el sueño de Correa y la pesadilla de los ecuatorianos que viven de su sudor.  

2. ¿Renace el “febresborjismo” con Nebot – González?

El martes por la noche, la alianza política que lidera Jaime Nebot se reunió en Cuenca para incorporar dos nuevos integrantes: Marcelino Chumpi, prefecto de Morona Santiago, y Ramiro González, antiguo dirigente de la Izquierda Democrática y ahora figura principal de Avanza.

La reacción de amplios sectores de la oposición fue un rechazo masivo y enérgico a la presencia de González.

Nebot defendió a su nuevo aliado con el argumento de que no se puede rechazar a ningún ex simpatizante del gobierno sólo porque ha roto con Correa más tarde que otros. El repudio a González, sin embargo, no tiene nada que ver con los plazos de su ruptura sino con que se alejó del correísmo sin romper en realidad con el proyecto autoritario del correísmo. Para la inmensa mayoría en la oposición, González sigue creyendo en un régimen corrupto, concentrador del poder y enemigo de las libertades, y trabajará para eso, no para restaurar la democracia.

En todo caso, el debate sobre González hizo que se preste muy poca o ninguna atención al documento que se firmó en Cuenca, donde por primera vez la alianza de Nebot definió con claridad su principal objetivo: “una unidad o convergencia legislativa, respecto de la integración de la próxima asamblea nacional”.

La meta entonces no es ganar la presidencia de la República sino conseguir el mayor número de asambleístas posible, lo cual resulta coherente con un Partido Social Cristiano que se ha quedado sin candidato presidencial. El miércoles, Nebot no sólo volvió a ratificar en Teleamazonas que no será candidato sino que pidió a sus seguidores que ya no se lo sigan pidiendo.

¿Pero a quién apoyará entonces el alcalde de Guayaquil para la presidencia? Podría ser que acabe apoyando a Guillermo Lasso, como especulábamos en una entrega anterior. Esta semana arrojó nuevos indicios de que considera esa posibilidad: “El candidato no necesariamente debe ser de los que estamos allí”, le dijo el miércoles a Janet Hinostroza en Teleamazonas. Después agregó: “Ojalá Guillermo Lasso venga a la unidad; y yo no le he pedido a Guillermo Lasso, ni se lo voy a pedir, que renuncie a sus aspiraciones. Para conversar no hay que renunciar a ninguna aspiración”.

Sin embargo, luego del encuentro del martes habría que considerar otra alternativa: ¿Acaso Ramiro González será el ungido del alcalde de Guayaquil? Varias veces esta semana, Alfredo Pinoargote recordó que en el pasado la colaboración del Partido Social Cristiano con la Izquierda Democrática funcionó perfectamente. Quizás Nebot y González estén intentando reeditar esa estrategia.

De ser así, el “febresborjismo”, como se llamó a esa política, estaría aspirando a asumir nuevamente el control del país.

3. El arca de Nebot sale a flote… sin su ayuda

El martes, una lluvia muy intensa -que comenzó a las 18:00 y continuó hasta la madrugada siguiente-, inundó Guayaquil. Las imágenes más elocuentes se observaron en la ciudadela Martha Roldós, donde los automóviles se sumergieron hasta las ventanas. También quedaron bajo el agua sectores de Mapasingue, Urdesa, la Av. Juan Tanca Marengo y la vía a Daule.

El incidente dio lugar a centenares de bromas dirigidas contra el alcalde Jaime Nebot, que circularon por Internet.

Nebot se tomó esas bromas muy en serio. Quizás influido por los agrios comentarios en contra de su acercamiento con Ramiro González, exageró el peligro de que los guayaquileños lo culpen por las inundaciones.

Para defenderse, primero negó la realidad, asegurando que sólo se habían inundado cuatro manzanas de la ciudadela Martha Roldós: “El 0,02 por ciento de las 24 mil manzanas que tiene la ciudad”. Luego responsabilizó a los delincuentes, que supuestamente habrían tapado las alcantarillas para asaltar a los transeúntes de la Martha Roldós en medio de las inundaciones (aunque el alcalde no identificó al meteorólogo que habría asesorado a los ladrones). Luego mencionó la marea alta, y por último agregó la falta de dragado del río Guayas.

La explicación de las inundaciones del martes, sin embargo, es mucho más sencilla: Las lluvias de ese día tuvieron una intensidad fuera de lo común.

Revisemos este listado de las lluvias más intensas en los meses de enero en el período 2009-2016. (El Instituto Oceanográfico de la Armada no da cifras para otros años):

2/1/16: 89.0 mm
19/1/16: 75.0 mm
10/1/10: 70.3 mm
17/1/15: 56.5 mm
26/2/12: 52.3 mm
21/1/09: 48.4 mm

Como se ve, las mayores precipitaciones en cualquier día de los meses de enero de los últimos seis años se produjeron precisamente el 2 y el 19 de enero de este año. (Lo que anuncia, de paso, la terrible temporada de lluvias que se avecina).

La falta de dragado del río Guayas también influyó, por supuesto, pero eso no fue lo esencial. Lo que ocurre es que el alcantarillado de Guayaquil no es el de Tokio (que invirtió cientos de millones de dólares para nunca inundarse). En los últimos años el sistema mejoró muchísimo (más que en cualquier otra ciudad del país) pero todavía resta mucho por hacer. Interagua aún identifica 21 sectores donde existe riesgo de inundaciones. La empresa ha insistido además en un problema estructural: la desembocadura del sistema de alcantarillado de Guayaquil debería ser más baja, y corregir eso no será fácil y costará mucho dinero. De tal modo que incluso si el gobierno nacional y el prefecto por fin asumen la tarea (tantas veces postergada) de dragar el río, algunos sectores de Guayaquil volverán a inundarse cuando se presente esta combinación de lluvias excepcionalmente intensas con marea alta.

Podría ocurrir, por supuesto, que alguien intente utilizar esta realidad para atacar al alcalde de Guayaquil. El gobierno ya lo hizo en años anteriores, pero poco o nada consiguió. Aun los sistemas de alcantarillado más perfectos del mundo están diseñados para la normalidad, no para las excepciones, y si ciudades mucho más ricas como Londres, Miami o Ciudad de México se inundan ocasionalmente, ¿por qué no ocurriría lo mismo en Guayaquil? Sus habitantes lo saben, o lo intuyen, y por eso se tomaron la calamidad del martes (una calamidad sin desgracias, afortunadamente) con buen humor.

Sólo resta esperar que la próxima vez el alcalde reaccione de la misma manera.

4. La izquierda, divida y sin rumbo

La presencia de Marcelino Chumpi en el encuentro de Cuenca pareció corroborar que Pachakutik y la izquierda atraviesan por un proceso centrífugo que podría conducir a una lamentable dispersión.

Chumpi anunció que junto con él se incorporarían a la alianza que lideran Jaime Nebot y Paul Carrasco otros miembros de Pachakutik, pero inmediatamente fue desmentido por Fanny Campos, Coordinadora Nacional del movimiento, que antes del encuentro en Cuenca aseguró: “Cuando Paul Carrasco se refiere a que está con Pachakutik, debo aclarar que no tenemos ningún acuerdo, y que hasta la fecha no hemos conversado nada”.

En teoría, ella debería hablar a nombre de su colectivo, puesto que fue electa Coordinadora, en el 2013, cuando alcanzó a unir al ala antigobiernista de Pachakutik para derrotar los intentos divisionistas de Alianza País. Pero desde entonces, por lo que se ve, las discrepancias en su bloque se agravaron, y a fines del 2015 varios dirigentes indígenas (Pepe Acacho y Lourdes Tibán, entre otros) exigieron la expulsión de la Campos por organizar un encuentro con Guillermo Lasso y Gílmar Gutiérrez. El intento no prosperó y el pasado lunes 4 de enero ella fue ratificada en su cargo por el Consejo Político de Pachakutik con una amplia mayoría: 31 votos a favor y 6 en contra.

Fortalecida por esa votación, volvió a impulsar un acercamiento político con agrupaciones de ideología distinta. El lunes anunció un encuentro amplio en Quito para el miércoles 27 de enero. Una reunión previa se realizó ese mismo lunes con la asistencia de Paco Moncayo (Ruptura de los 25), Henry Cucalón (PSC), Guillermo Celi (Suma) y César Rodríguez (por la agrupación de Paul Carrasco).

César Monge (CREO) y Gilmar Gutiérrez (PSP) dijeron después que ellos también asistirán.

Algunos han visto en todo esto una demostración de que Fanny Campos no se opone a Carrasco y Nebot por discrepancias políticas sino para no cederle protagonismo a Marcelino Chumpi. Pero también podría ser que la Campos esté apostando a un acercamiento con CREO, y de allí sus reservas con cualquier otro frente.

En todo caso, la reacción de Jorge Herrera (Conaie) y Carlos Pérez Guartambel (Ecuarunari) fue inmediata: dijeron que asistirán a la reunión del 27 para expresar su rechazo a la oligarquía, y que habían solicitado un congreso de Pachakutik para reemplazar a la directiva del movimiento. Si eso no ocurre, agregaron, la Conaie instalará el congreso por su cuenta.

Herrera y Pérez Guartambel promueven un frente sólo de la izquierda, con el Frente Unitario de Trabajadores, Unidad Popular (antiguo MPD), Montecristi Vive (Alberto Acosta) y Ruptura de los 25.

Pero esa iniciativa también está lejos de cuajar. “No cuenten conmigo, no me vayan a salir con sorpresas”, dijo bromeando Alberto Acosta en una de las reuniones, cuando se mencionó su posible candidatura. Paco Moncayo, a su vez, parece alejado de Ruptura de los 25; y María Paula Romo esta semana promovió un manifiesto de su agrupación en el que anuncian que ingresan a una nueva etapa política, sin mencionar para nada al resto de la izquierda.

Tampoco se ha visto en las reuniones que promueven Herrera y Pérez Guartambel a los hermanos Gustavo y Marcelo Larrea, que siguen promoviendo la candidatura de Lenin Moreno. El viernes ganaron un importante aliado, cuando Paco Moncayo, en el transcurso de una conferencia en Portoviejo, dijo que Moreno podría ser un “gran candidato presidencial”.

5. Contrabando de arroz

El contrabando de arroz peruano se ha convertido en un gravísimo problema. “El contrabando es excesivo, está quebrando al productor nacional”, le dijo Mario Muñoz, propietario de 10 hectáreas en El Oro, a diario Expreso, días atrás.

La clave, como siempre, está en el precio: en la frontera con Perú, la cotización del arroz ecuatoriano varía entre $ 38 y $ 44 por saco; mientras que el peruano, entre $ 32 y $ 33. Eso atrae la gramínea peruana, que pasa en grandes camiones, en camionetas y hasta en bicicleta.

El gobierno está consciente del problema. El 13 de enero pasado, Carol Chehab, subsecretaria de Comercialización del Ministerio de Agricultura, le pidió a la aduana que intensifique los controles en la frontera sur. Pero es muy poco lo que se hace. Las autoridades encargadas se defienden con el argumento de que es muy difícil identificar la procedencia del arroz, ya que los contrabandistas mezclan el grano peruano con grano nacional. Los agricultores contestan que a ellos se los somete a un control exagerado cuando llevan su producto a las piladoras o a los mercados, así que no comprenden por qué no hacen lo mismo con el grano extranjero. Este miércoles, el ministerio de Agricultura y el SRI incautaron en Machala 228 sacos de arroz peruano, una gota en un océano.

“Mientras haya arroz, aunque no haya Dios”, solían decir los antiguos campesinos del litoral ecuatoriano. Ahora el problema parece haberse invertido y hay demasiado arroz. Pero quizás eso explique la conducta de las autoridades, ya que con el exceso de oferta, los precios se mantienen deprimidos, y eso evita que se extienda el descontento social, ya suficientemente alimentado por el desempleo.

Timbre Emilio

https://www.emiliopalacio.com/las-cinco-de-la-semana.html

 

happy wheels

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